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Entradas

Un principio

Aristóteles creyó que había plantas e insectos que se generaban espontáneamente a partir de la materia descompuesta. Así se explicaba el origen de ciertas alimañas que, al parecer, surgían gracias a la interacción de fuerzas capaces de dar vida a la materia inerte, ponele. La cosa estaba, por así decir, en la potencialidad. Y a esta fuerza la llamó entelequia, porque le gustaba ponerle nombre a las cosas, sobre todo a las que no tenían nombre.  Ante todo, el rigor científico:  el ser contiene  en sí mismo  todo su universo .

Diario #3 - La cisterna y el manantial

La cisterna contiene, el manantial rebosa. William Blake Hubo un tiempo (creo que muy breve) en el que muchas y muchos de quienes nos dedicamos a escribir incursionamos en la autopublicación digital. Los blogs ofrecían un espacio sin intermediarios, de una escritura fresca y periódica. Cada quien elegía cuánto tiempo dedicarle a la composición del blog, a la edición propiamente dicha. Conocí sitios lindos de navegar, algunos más estructurados que otros, algunos mejor organizados que otros. Algunos imitaban revistas, otros improvisaban blocks de notas. Hubo blogs caóticos en los que a veces estaba bueno perderse y también blogs minimalistas realmente muy bellos. Las redes sociales, que fueron condicionando de alguna manera nuestro modo de relacionarnos con los contenidos, finalmente reemplazaron estos dispositivos de lectura por algo que llamaron micro-blogging. Los mediatizaron, por así decirlo, cumpliendo así con su único objetivo.  No pretendo hacer de esto una especie de elegía ...

Diario #2 - La experiencia artesanal

Mi vieja nos regaló una planta de tomates cherry. Tiene como ocho o nueve tomatitos verdes que van a madurar en el balcón y los vamos a comer. No alcanza para una ensalada, pero sí para darse cuenta de lo distinto que es el sabor de la fruta cultivada sin agroquímicos, a pura agua y sol. A lo sumo un té de ajo y jabón blanco para espantar pulgones y esas cosas. Pero claro que sabe distinto. La industria alimenticia nos fue quitando el sabor de las cosas. Las frutas y las verduras transgénicas crecen fuera de temporada, soportan plagas y pestes, se aguantan el invierno, maduran más rápido, tienen color parejo y andá a saber qué otras cosas, pero ¿y el gusto? Hay otra particularidad que la industria le robó a los vegetales: su capacidad para reproducirse. Ojo ahí: hay algo importante para reflexionar sobre las frutas estériles. Pero no nos adelantemos. Porque este es un diario de escritura. Quiero decir, de publicación, que es lo mismo.  Hubo en Londres un tipo que a mitad del siglo ...

Diario #1 - ¿Cuándo empieza un diario?

Al pasar en tan breve espacio de tiempo a un mundo absolutamente nuevo y sin la más remota semejanza con el que acaba de dejar, se halla realmente como transportado a otro planeta Alí Bey, Viajes por Marruecos Ningún diario arranca desde el momento cero de lo que va a narrar. Es que no existe ese punto en el que todo está por comenzar. Alguien dirá que un diario de viajes podría empezar con el trámite de sacar el pasaporte o elegir el destino, pero lo cierto es que cualquiera de esos puntos son igual de arbitrarios. Queda afuera toda la serie de eventos que son preexistentes a la idea misma de escribir el diario. Hace un tiempo, digamos diez años, en uno de esos canastos de liquidación que suele haber en las veredas de las librerías, me encontré un libro que no estaba buscando. Eran las crónicas de los viajes de un explorador llamado Alí Bey. Fue una especie de espía a la fuerza, que tuvo que internarse en tierras árabes en busca de aliados bélicos y comerciales para la corona española...

Génesis

Hombre que te miras en las aguas para ver quién sos. Vox Dei En la casa donde crecí había dos bibliotecas. Una, más pequeña, estaba empotrada a la pared. Ocupaba el centro de la sala, frente al hogar a leña. Tenía libros bastante variados de ensayo o cuentos, todas ediciones de bolsillo, económicas, de tapa blanda. Unos metros más cerca del pasillo había otra biblioteca, una estantería de madera, en la que cabían libros más grandes y pesados. Algunos valiosos como la edición de Cosmos de Carl Sagan en tapa dura y con la cubierta impecable, una colección de enciclopedias Salvat, los tomos de diccionarios Vox, algunos volúmenes de editorial Folio sobre culturas antiguas.  Allí estaba también, ahora perdida entre infinitas mudanzas, una encuadernación de los fascículos de Historia de las revoluciones , que tenía en la portada un retablo de símbolos y banderas asociadas a diversos procesos revolucionarios de la historia. Signos que quedaron grabados en mi retina y que con el tiempo y l...

Mi experiencia en la supuesta carrera literaria

Durante los últimos 20 años incursioné en una variada muestra de horizontes posibles respecto de lo que iba suponiendo que tenía que ser mi carrera como escritor. De este recorrido, que siempre hice en plan borrador, casi desde un amateurismo militante, pude llegar a algunas conclusiones, en principio, acerca de lo que no quiero hacer y de lo que no quiero que pase con mis textos. Esta práctica me llevó varias veces a cuestionarme o, mejor dicho, a reflexionar acerca de cuáles son los dispositivos de publicación y circulación de textos, cuáles los mecanismos de legitimación de autorxs, qué rol ocupan las editoriales, los padrinazgos y madrinazgos, las tutorías literarias y los concursos.  Mis primeros pasos, allá entre 2006 y 2009, tuvieron que ver con los blogs. Estos espacios de auto-publicación que en la primera década del nuevo siglo conocieron su apogeo y su decadencia. Para ese entonces ya había empezado y abandonado una carrera terciaria, ya había participado en la revist...

Levrero hipnotista

En lo que sería su última entrevista, grabada a principios de 2004, ocho meses antes de morir, Mario Levrero deja una serie de pautas o bases sobre su relación con la escritura y su concepción del arte. Allí afirma, entre otras consideraciones, que “el arte es crear una especie de máquina de hipnotizar a otra persona para transmitirle vivencias o experiencias anímicas que no se traducen en hechos perceptibles [1] ”. Leer a Levrero supone experimentar esa hipnosis, activar los mecanismos que el autor urdió para hacernos descender a otros niveles de consciencia. Indagar un poco en la naturaleza de ese artificio (valga el oxímoron) nos acerca al concepto de salud esbozado por Gilles Deleuze en La literatura y la vida .   La enfermedad –dice Deleuze– “no es proceso, sino detención del proceso”. Tomemos por caso la novelita Dejen todo en mis manos , cuyo protagonista y narrador, parodia del propio autor, acude a su editor de confianza para publicar una novela porque necesita dinero....