El espacio, últimamente, se me viene figurando como el comodín de las metáforas. Adentro, afuera, atrás y adelante no son menos que razones universales (de tan relativas) que se parecen a todo lo que se intente decir, pensar o traducir. El lenguaje mismo consiste en lugares y entramados. Incluso la razón (como la mitología) dispone en términos espaciales todos sus argumentos. Pero de todos los lugares posibles, me quedo con los que se desdibujan en el doblez del mapa. Los recónditos y legendarios de los que ya no se puede decir con certeza de qué lado del espacio están. Como la Salamanca. Fortuna, Fama y Poder (escuchar) Peteco Carabajal (1991) Buscando la Salamanca hasta los montes llegué fui pidiendo para mí fortuna, fama y poder. La noche envolvió mi sombra antes del amanecer. Un gallo con plumas de oro cantando me abrió un portal allí dentro pude ver los pájaros despertar con sus trinos me enseñaron a sentir la libertad. Yo soy el árbol más viejo que ex...
Juan Pablo Cozzi, insistiendo en el bloguismo desde 2009. ¡Ahora en colores y con ilustraciones!