Dejar de ser árbol y raíz. De eso se trata, deformarse hasta hacer rizoma con el fondo. Como el monstruo-alfombra que habló José Watanabe y que, no por casualidad, se llama lenguado, camuflándose de idioma el nombre. Como en esta todavía tibia canción de Acorazado Potemkin. Desert (escuchar) Juan Pablo Fernández (2011) Soy lo gris contra lo gris, mi vida José Watanabe Andá decile al Indio que acá no va a encontrar azúcar para su pursang Acá no hay más pedal, no hay nada más que un mail que explica el amor a los cactus y el reloj, siempre corriendo Pero viste cómo es acá, igual, nunca falta nada ni se cae, ni pasa, ni queda, ni sobra nada. No hay un sobre que le escapa al doberman que grita: "No hay más nosotros" y yo: siempre en la puerta... Sueño el mismo sueño, vos sabés. Que nos explota en las manos. Una noche prendí fuerte la televisión así nadie preguntaba nada. Y la pantalla atrajo mil insectos voladores, de todas clases y se armó ...
Juan Pablo Cozzi, insistiendo en el bloguismo desde 2009. ¡Ahora en colores y con ilustraciones!