De pronto recordé el esquema del ojo y su equivalente analógico, la cámara fotográfica. Pienso en el efecto de la lente a través del cual los rayos de luz convergen y se invierten al pasar al otro lado. Se imprime una imagen invertida en la retina. Si alguien supo poner al lenguaje de cabeza, si alguien fue dueño del ojo en cuya lente converge el lenguaje para invertir los polos del mundo, es este poeta flaco y moribundo que nació "un día que Dios estuvo enfermo" y se llamó César. La imagen repetida una y mil veces en Trilce, el salto por el ojo de la aguja, es este mismo efecto. Poema para ser leído y cantado (César Vallejo) Sé que hay una persona que me busca en su mano, día y noche, encontrándome, a cada minuto, en su calzado. ¿Ignora que la noche está enterrada con espuelas detrás de la cocina? Sé que hay una persona compuesta de mis partes, a la que integro cuando va mi talle cabalgando en su exacta piedrecilla. ¿Ignora que a su cofre no volverá mone...
Juan Pablo Cozzi, insistiendo en el bloguismo desde 2009. ¡Ahora en colores y con ilustraciones!