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Mostrando las entradas etiquetadas como _César Aira

El continuo leporino

Aira / La liebre Solo resta esperar misceláneas liebres superpuestas. Como para el políglota y naturalista Clarke, lo leporino será lo bífido, lo geminado, lo repetido. Dos reflejos enfrentados bastan para lo múltiple y así se enjendran, rizomáticas, la Aventura y la Historia. El paisaje también es signo y, parafraseando al cacique voroga, su garantía no está en su referencia a un sentido sino en el lugar que ocupa en una red. Y así cada pampa, como cada indio y cada liebre, son inmunes al rayo X de la metáfora y libres de cambiar en reduplicación continua hacia el vórtice invertido del que salieron: un horizonte legible que nos atrae irremediablemente a producir lecturas.

Falacia del espantapájaros

Aira / Varamo Nuestro poeta es material mitomaníaco. Y Basta con insinuar la chispa para que la dinamita explote. Como si decir "fuego!" fuese en verdad lo que acciona todos los gatillos al unísono. De esto también trata Varamo: hacer decir . No como dicotomía, sino como construcción. Y lo mejor de César Aira está en el desocultamiento de los procesos narrativos, el andamiaje es mampostería e infraestructura, decora y sostiene. Como la palabra, como la literatura. Por eso tiene que ser un poeta y no un novelista, porque es en la poesía donde la palabra adquiere esa impostura arquitectónica y no necesita disfrazarse de otros modos discursivos.