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Punto de fuga

Bioy/La invencion de Morel
Me detengo en la pared que a pesar de que la rompo, una y otra vez vuelve a aparecer. Ese muro verde inquebrantable no es sino el umbral del pasado, la vida y la muerte. Porque nada parece avanzar en esa isla poseida por el tiempo. Nada excepto la vaga idea de un amor a las miradas, a la indiferencia de lo intocable, a ese horizonte en el que siempre está atardeciendo.
Acaso Bioy sabe algo que intuimos, aunque mejor querríamos no saber. El amor siempre está en el ojo del que ama (y solamente ahí). Y si toda invención es un hallazgo, Morel encuentra en mí a ese que ve e intenta “ser en lo que ve”. Quiero ser ese mismo atardecer y esa brisa imperceptible que acaricia tu pelo. Por eso soy doblemente fugitivo: a través de la isla quizás pueda entrever mi propia silueta junto mi perfecta Faustine.

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Diario #3 - La cisterna y el manantial

La cisterna contiene, el manantial rebosa. William Blake Hubo un tiempo (creo que muy breve) en el que muchas y muchos de quienes nos dedicamos a escribir incursionamos en la autopublicación digital. Los blogs ofrecían un espacio sin intermediarios, de una escritura fresca y periódica. Cada quien elegía cuánto tiempo dedicarle a la composición del blog, a la edición propiamente dicha. Conocí sitios lindos de navegar, algunos más estructurados que otros, algunos mejor organizados que otros. Algunos imitaban revistas, otros improvisaban blocks de notas. Hubo blogs caóticos en los que a veces estaba bueno perderse y también blogs minimalistas realmente muy bellos. Las redes sociales, que fueron condicionando de alguna manera nuestro modo de relacionarnos con los contenidos, finalmente reemplazaron estos dispositivos de lectura por algo que llamaron micro-blogging. Los mediatizaron, por así decirlo, cumpliendo así con su único objetivo.  No pretendo hacer de esto una especie de elegía ...

Un principio

Aristóteles creyó que había plantas e insectos que se generaban espontáneamente a partir de la materia descompuesta. Así se explicaba el origen de ciertas alimañas que, al parecer, surgían gracias a la interacción de fuerzas capaces de dar vida a la materia inerte, ponele. La cosa estaba, por así decir, en la potencialidad. Y a esta fuerza la llamó entelequia, porque le gustaba ponerle nombre a las cosas, sobre todo a las que no tenían nombre.  Ante todo, el rigor científico:  el ser contiene  en sí mismo  todo su universo .

FEA es comunidad

Una comunidad donde el individuo tenga realmente algo que ofrecer al bien general, algo que integrar y no sólo su presencia muda y temerosa. Spinoza. Que la artesanalidad involucra el contacto, ya lo sabemos. El contacto, digo, y pienso en el vínculo con lo material, en la costura como vínculo, en las tintas, los perfumes, las texturas, los pliegues. Que hagamos libros artesanales nos pone en contacto , habilita puentes, vasos comunicantes, ensambles, nodos, sinapsis. Nos conecta con los objetos que producimos, con las personas que participan del proceso, con los proyectos que cohabitan el multiverso editorial. Hay conexión: somos en red. Es, quizás, en ese sentido, que podemos disociar la idea individualista snob de hacer libros en mi tiempo libre, de la intensidad con la que nos conmovemos hacia estos espacios de conexión verdadera: de contacto, de material, de comunidad.  Experimentamos algo de eso en la FEA, evento al que nos referimos no con siglas sino con un adjetivo que es ...